jueves, 6 de diciembre de 2018

AMORES NO CORRESPONDIDOS (2009)

Era un noche estrellada y ella no dejaba de llorar.”Que vida más insignificante aun siento sus besos”
Carlos había decidido tomar los hábitos, dejo todo y se fue al seminario, su objetivo… olvidar a su gran amor. Sería una gran vergüenza para la sociedad que se enteraran de quien él se había enamorado.
Todo comenzó un par de años antes; Carlos no era un hombre aguerrido y mujeriego como todos los demás de su grupo, “Vamos Carlos esta noche estamos yendo todos a un club nocturno y anda cambiando tus dolarcitos en billetes de a uno, para colocarles a las muchachas mientras bailan”. A mala voluntad aceptó, después de todo que podía perder. Entre bailes y bebida, que a mucha insistencia sus amigos le hicieron tomar, se animó a entablar conversación con una de las muchachas de aquel bar inmundo. Sin muchas ganas de entrar en una conversación a fondo y por complacer a sus amigos le preguntó su nombre, y ella le respondió me llamo Gabriela tu me puedes llamar Gavy o en su defecto, como me llaman aquí… Gaviota.
Gaviota una muchacha de apenas 17 años, bailaba casi desnuda en aquel escenario lleno de luces; dando vueltas en el polo, era la delicia de todos sus espectadores, tenía todo lo que un hombre podía desear… todos menos Carlos, en el cual ella puso sus ojos y sin darse cuenta su corazón.
Gaviota llegada de la provincia a la gran ciudad con sueños de convertirse en una estrella de Hollywood fue engañada, como muchas, por uno dicesé representantes de celebridades, y habiéndose gastado los pocos centavos que traía encima, no le quedó más que aceptar la oferta de su ya representante… Benjamín; Ben.
Carne fresca, pensó Benjamín, esta nueva joyita le traería buen dinero.
Ben pese a su juventud y apariencia, no se le conocía ninguna noviecita. Las mujeres siempre te pagan mal, respondía a las insinuaciones de sus amigos. Benjamín era un hombre de negocios, y la mujer era para él eso; un negocio.
Carlos muy pronto entablo amistad con Gavy, como el prefería llamarla, ella no era como aparentaba; fría y calculadora, por el contrario era dulce y sabía escuchar. Además encontró en Carlos el amigo leal el cual no intentaba faltarle al respeto ni usarla sexualmente como el resto de los hombres que conoció. Por el contrario los besos robados se los dio ella.
Ya un asiduo cliente del local, Carlos se volvió un gran amigo de Benjamín, el cual ya lo consideraba más q su cliente favorito; su amigo. Pasaban largas horas charlando de la vida, la justicia e injusticia de esta, ambos pensaban idéntico.
Era difícil no enamorarse de aquel joven, uno de los más cotizados por las “señoritas” de sociedad, pero, sin saberlo, el había entregado ya su corazón y era bien correspondido.
Gavy no tardó en enamorarse de Carlos. Era lo que había estado buscando. Los amigos de Carlos no dudaron en aconsejarle que mujeres así eran sólo para pasar el tiempo que no eran para ser tomadas enserio, pero sin mucho por responder, como era la costumbre de Carlos, parecía no prestar atención de las palabras de los demás. Sus visitas frecuentes al bar y su supuesto amorío con gaviota se rumoraban en el campus universitario.
Ellos dos tenían mucho en común y el amor salio a piel, pero era una vergüenza, nadie podía enterarse, seria un gran escándalo.
¿Quien podía saber que encontraría el amor, en aquel lugar? después de su primera vez en la cama, confundido con todo lo que le estaba pasando, sin saber a quien recurrir, fue y se confeso al cura del lugar, el cual le dijo que estaba entregando su alma al demonio y que aquella relación tenia que acabar, más confundido aún, tomo una decisión sus pasos casi dirigidos por inercia le llevaron hasta ella, y sin poder más le confeso su amor, Gavy lo escuchaba callada, solo eran sus ojos que hablaban de dolor, y después de confesarle su verdad, le dijo que ya había tomado una decisión, tomar los hábitos para que Dios lo perdonara por su pecado. Que desdicha para Gavy, no pudo hacer otra cosa más que salir corriendo de aquel lugar y llorar. "que vida más insignificante....."
Benjamín; Ben dueño más q de un bar; dueño de los sueños de Carlos, no aguanto que su gran amor lo cambiara por la iglesia, y su dolor fue tan grande que no resistió y decidió quitarse la vida. El amor de Carlos y Benjamín no podía saberse, en una ciudad pequeña con prejuicios grande.

sábado, 1 de diciembre de 2018

CUANDO SUBE EL TELON



He visto hombres llorar con lágrimas en los ojos y sufrimiento en la mirada, sin el menor remordimiento; enfrascados en su egoísmo, pidiendo disculpas por su comportamiento y volviendo a caer en el mismo error una y otra vez y he visto hombres llorar con una sonrisa en los labios con dolor interno y genuino, cortos de palabra, pero un error no lo comenten dos veces. No es oro todo lo que reluce.
Te acercas a mi y mi cuerpo vuelve a templar, una distancia abismal pese a que tu aliento roza mi cara, una sonrisa es suficiente para saber que todo esta bien, la distancia no importa, el tiempo no cuenta y las personas alrededor mucho menos. Recojo una lagrima en tu mejilla; las palabras sobran cuando se sabe que el remordimiento invade el lugar, la pasión llena nuestros cuerpos desnudos y la complicidad en solo de dos. Pero después de que en el escenario se baje el telón comenzará todo de nuevo; te irás a otro teatro, pero sólo de cuerpo porque tu alma me pertenece, como te pertenece mi vida, y yo estaré aquí, en el mismo lugar esperando por ti, porque después de cada función, el escenario se vuelve a abrir y tú; el protagonista mayor, el actor principal, siempre con la misma escena, una lagrima y un remordimiento vuelven a entrar en acción y yo con el papel secundario estoy allí haciendo lo que mejor se hacer; estar a tu lado.
Nada ni nadie va a cambiar la función, tú el protagonista y yo, yo tu compañera de escena. Así es esta función; hasta que la muerte nos separe.





miércoles, 21 de noviembre de 2018

NAMASTÉ

Así o más claro.... Aquí estoy y aquí estaré.


viernes, 16 de noviembre de 2018

JUAN 8:44


44 Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!                                    Palabras Fuertes de Jesús. Para muchos es más fácil mentir que enfrentar la verdad, todos alguna vez hemos mentido, pero cuando es parte de nosotros y mentimos constantemente, deberíamos preguntarnos: ¿y yo de quien soy hijo? Pues si vivo en una mentira, allí en Juan 8:44 está la respuesta de Jesús, “ustedes son de su padre; el diablo…. El padre de la mentira y por ende el padre del mentiroso. Si pensamos en esto y meditamos sobre ello, se nos hará más difícil mentir. ¿Entonces a quien queremos servir? A Dios de la verdad o al padre de la mentira.


viernes, 2 de noviembre de 2018

REFLECCIONES


El apóstol Pablo en Romanos 7:21 dijo "Hallo, pues, esta ley en el caso mío: que cuando deseo hacer lo que es correcto, lo que es malo está presente conmigo". Sin embargo, fue uno de los discípulos más grandes del cristianismo y tiene el privilegio de estar en los cielos con Dios. No cometía un error dos veces y aprendía la lección; se esforzaba por imitar a Jesucristo. Aunque la perfección no exista en nosotros, podemos crecer como seres humanos día a día, haciendo lo correcto y enmendando errores, teniendo un corazón limpio; con honestidad, fidelidad, evitando las mentiras, con lealtad personal y para con los que nos rodean, aprendiendo de nuestros errores y mejorando... perdonando las transgresiones, pero sobre todo teniendo muy presente a nuestro creador.

viernes, 19 de octubre de 2018

IGUALES PERO DISTINTOS....

Se dice que con el tiempo la gente se hace más sabia, pero para tener un proceso de evolución es necesario romper toda relación con los fantasmas del pasado y todos los complejos deben ser superados, sino terminamos siempre en círculo; repitiendo nuestros mismos errores, sin importar la edad; cuanto más inseguros somos buscamos más la aceptación y admiración de los demás. Todos buscamos, en cierta forma, esa aceptación, todos tenemos en cierto grado esa inseguridad y el deseo de encajar en una sociedad, a la que poco le importamos como ser individual… El problema comienza cuando también esperamos que nos envidien y creemos que lo hacen, cuando esto sucede, es que los complejos del pasado siguen presentes y no han sido superados, por ende, no podemos esperar resultados distintos si somos los mismos de antes.
Si tenemos esa disforia, esperando que los de nuestro entorno deseen ser “nosotros”, en el fondo es más bien una forma de sentirnos mejor con nosotros mismos; esa reafirmación es necesaria para que nuestros complejos se vayan, aunque sea momentáneo; mostrando así que no somos felices sino no tendríamos que demostrar nada a nadie. Ahora con las redes sociales todos demostramos, no lo que somos, sino lo que queremos que la gente admire y envidie; una felicidad irreal. La superficialidad ha incrementado en todos y los fantasmas del pasado siguen en el presente. 
Las personas viven su realidad; sus vidas con sus problemas y alegrías ni mejor ni peor que uno. Al fin y al cabo, la felicidad está en uno mismo; todos tenemos días buenos y malos, la felicidad no está en demostrar ni comparar nada. Lo ideal es encontrar a esa persona que nos conozca tal cual y aun así nos ame, sin pretender ser lo que no somos.
El reloj avanza, no se detiene pero nunca es tarde para ser mejores y hacer lo correcto, lo seguro es que todos llegamos al mismo lugar; al final de nuestros días. 


jueves, 11 de octubre de 2018

UN VINO, UNA ROSA Y UNA CHIMENEA


Hace no mucho era solo un extraño para ella, ahora se había convertido en su mejor amigo, tal vez el único que le quedaba, su confidente, aquella persona que le escuchaba sin juzgarla, mientras ella tenía los ojos llenos de vida cuando le contaba sus secretos. “Sabes que una noche” era la frase con la que siempre comenzaba.
Era una noche de verano, el hotel estaba lleno, los pasajeros perdieron su vuelo por un problema mecánico, todos hablaban al mismo tiempo, decían mucho y nada a la vez, no se podía distinguir las palabras; todos querían llegar a destino, incluyendo esa mujer de la recepción, que también quería llegar al suyo, cuando la hora terminara.
Estaba enamorada.
Las conversaciones se hacías cada día mas amenas, el chat se había convertido en su lugar de encuentro, era solo un mundo de dos; intangible pero perfecto, el resto no importaba, era cosa de dos… su rutina había cambiado, una sonrisa dibujaba su rostro, estaba temerosa y enamorada a la vez, las cosas a medias no iban con ella así que decidió dar su corazón entero. Solo deseaba tener una maquina del tiempo para ver que le deparaba el futuro. Pero las cosas no suceden así, hay que vivirlas para saber que viene…. Mientras ella pensaba en esa máquina del tiempo, decidió darle su futuro.
Al fin llegó el momento, podía salir de allí, como cualquier otro día al terminar su jornada, al fin el reloj daba la media noche, solo que ese día en particular era distinto, iría a ver a su amado por primera vez. Nerviosa y feliz fue al encuentro tan esperado; un vino, una rosa y una chimenea, hacían el ambiente adecuado para la ocasión ¿el futuro­­? no importaba, nadie lo sabe… Si solo pudiera tener una máquina del tiempo se decía… pero es el presente el que cuenta se respondía así misma, no se arrepentía de nada.
Su confidente se sabía de memoria esa historia, pero la oía como si fuese la primera vez que se la narraba porque a ella le hacía feliz.
¿Y ahora qué haces? le preguntó, una máquina del tiempo ella le respondió, sumergida en su letargo, tiene fallas que estoy tratando de arreglar, continuó… el problema es que esa máquina del tiempo solo podía ir al pasado, ella siempre quiso que le llevara al futuro pero nunca se dió, parece que mi maquina esta dañada le decía a su amigo y confidente de blanco, ese psiquiatra que oía una y otra vez a la mujer sumergida en su pasado. Ese confidente que también veía el reloj para irse a casa cuando su jornada terminase, tal parece que todos tenemos la vida controlada por un reloj, queriendo ir a algún lugar: al futuro, en cierta forma, si no ¿para qué ver la hora? … pues ya te puedes ir le dijo, ya la hora terminó. Un día más. 
Con la mirada perdida, ella sonreía, mientras la enfermera le llevaba a su dormitorio de la mano.